Ha pasado el tiempo y, estamos seguros, nuestros lectores (ojeadores, para ser más apropiados) han encontrado una terrible incógnita ante la falta de posts: ¿Y ahora, qué hacemos con nuestras manos? Es por eso, que el día de hoy, en honor a ellas, les regalamos un par, o mejor , dicho, cuatro nalgas con tal cantidad de carne que podrían tranquilamente, acabar con el déficit proteico de un par de países subsaharianos. Disfrútenlos y perdonen nuestra larga ausencia
