En la vida debemos soportar muchas cosas: Los chistes idiotas de los jefes, las peleas insensatas con nuestras parejas, el final de Lost, la llegada de la vejez, el intento de la industria por combatir la pornografía gratuita, y tantas otras cosas que, prácticamente, no somos más que unos aguantadores. Pero hay cosas más difíciles de aguantar que otras, y una de las peores, es cuando debemos tragarnos el orgullo y decir "lo siento". En esos momentos solemos sentir que nos falta el aire y que cada segundo es eterno; pero aún peor, sería tener que tragarnos el orgullo ajeno, e incluso peor, que sea un orgullo enorme como el de Jack Napier.
